Crecidas repentinas: el peligro puede llegar aunque donde estés no esté lloviendo
Durante el temporal, visitar el campo, pasar el día junto a un río o descansar cerca de un arroyo puede parecer una actividad segura cuando el cielo está despejado y el cauce lleva poca agua. Sin embargo, existe un riesgo que no siempre es evidente: una tormenta ocurrida kilómetros aguas arriba puede provocar una creciente repentina capaz de llegar con fuerza hasta un sitio donde incluso puede no haber caído una sola gota de lluvia.
Este fenómeno puede sorprender a familias, excursionistas, pescadores, trabajadores del campo y habitantes de comunidades rurales, un arroyo aparentemente tranquilo puede aumentar rápidamente su nivel y convertirse en una corriente capaz de arrastrar personas, animales, vehículos, piedras, ramas y otros materiales.
En Jalisco, lo que llueve lejos puede terminar pasando frente a ti
La geografía de Jalisco ayuda a entender este riesgo, el territorio estatal forma parte de diversas regiones y cuencas hidrológicas que conducen el agua desde zonas altas hacia valles, barrancas, lagos y finalmente hacia otros ríos o el océano.
De acuerdo con información hidrológica del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Jalisco existen cuencas pertenecientes a las regiones Lerma-Santiago, Huicicila, Ameca, Costa de Jalisco, Armería-Coahuayana, Balsas y El Salado.
Entre ellas se encuentran las cuencas de los ríos Verde-Grande, Bolaños, Santiago, Ameca, Armería y Coahuayana, además de numerosos ríos y arroyos de la costa jalisciense, esto significa que el agua que observamos en un punto forma parte de un sistema mucho más grande.
Imagina una familia que pasa la tarde junto a un arroyo en una zona rural, en ese lugar hay sol y el cauce apenas lleva agua, sin embargo, varios kilómetros río arriba está cayendo una tormenta intensa sobre cerros y montañas, entonces el agua comienza a escurrir por las pendientes, se concentra en pequeños cauces y posteriormente llega al arroyo principal, la familia puede no saber que esa creciente viene en camino.
Un río tranquilo no necesariamente es un río seguro
Las características del terreno influyen en la velocidad con la que el agua puede concentrarse, las pendientes pronunciadas, barrancas, cañadas y zonas montañosas favorecen que el escurrimiento generado por una lluvia intensa llegue hacia las partes bajas, por ello, no debemos utilizar únicamente las condiciones meteorológicas del lugar donde nos encontramos para determinar si un río o arroyo es seguro.
Que no esté lloviendo donde estás no significa que no esté lloviendo dentro de la misma cuenca.
Una creciente también puede traer consigo lodo, piedras, troncos, ramas y otros materiales, por ello el Centro Nacional de Prevención de Desastres advierte que las personas que se encuentran en cañadas o cerca de cauces deben mantenerse alejadas durante lluvias intensas, debido a que las corrientes pueden transportar este tipo de materiales.
¿Cuáles pueden ser las señales de una creciente?
Si estás junto a un río o arroyo durante el temporal, mantente atento a cualquier cambio.
Algunas señales que deben hacerte abandonar inmediatamente el cauce y buscar una zona elevada y segura son:
- Aumento repentino del nivel o velocidad del agua.
- Cambio en el color del agua, especialmente si comienza a observarse más turbia o con lodo.
- Aparición repentina de ramas, troncos, basura u otros objetos arrastrados por la corriente.
- Ruidos fuertes provenientes aguas arriba.
- Lluvia intensa, nubosidad o tormentas visibles en cerros y montañas cercanas, aunque en tu ubicación no esté lloviendo.
- Incremento continuo del caudal de un río o arroyo.
No esperes a comprobar qué tan grande será la creciente. Si observas cambios importantes en el comportamiento del agua, aléjate del cauce de inmediato.
¿Qué hacer si estás pasando el día junto a un río o arroyo?
Durante el temporal, evita instalar casas de campaña, vehículos, mesas, sillas o zonas de descanso dentro del cauce seco, sobre bancos de arena, isletas o demasiado cerca de la corriente.
Antes de permanecer en el lugar, observa el terreno e identifica una ruta que permita llegar rápidamente a una zona alta.
También es importante revisar el pronóstico meteorológico de la región y no solamente observar el cielo sobre el sitio donde te encuentras.
Si comienza una tormenta en las montañas o zonas altas de la cuenca, considera retirarte preventivamente.
Nunca permitas que niñas y niños permanezcan solos jugando dentro de arroyos, ríos o cauces durante el temporal.
Si llega la creciente, no intentes recuperar tus pertenencias
Cuando el nivel del agua comienza a subir rápidamente, la prioridad es proteger la vida.
Abandona inmediatamente las zonas bajas y desplázate hacia un sitio elevado y seguro, no regreses por hieleras, mochilas, teléfonos, herramientas, vehículos u otras pertenencias.
Tampoco intentes cruzar caminando o en automóvil.
CENAPRED recomienda evitar cruzar ríos, arroyos, vados y zonas bajas durante una creciente, ya que una corriente puede arrastrar incluso vehículos. Tampoco se deben cruzar puentes cuando el agua pasa por encima de ellos.
Si un camino está cubierto por agua, no puedes saber con certeza qué existe debajo, el camino puede estar erosionado, presentar un desnivel o haber perdido parte de su estructura.
¿Y si la corriente te deja aislado?
Una creciente puede cortar caminos, cubrir vados o rodear sitios que minutos antes tenían una salida segura.
Si quedas aislado, no intentes atravesar la corriente para salir.
Busca el punto más alto y seguro disponible, mantén unido al grupo y solicita ayuda a los servicios de emergencia proporcionando la ubicación más precisa posible y referencias que permitan localizarte.
Si cuentas con teléfono celular, procura conservar la batería. Evita llamadas innecesarias y utiliza el dispositivo principalmente para solicitar ayuda, compartir tu ubicación y recibir información de las autoridades.
No intentes improvisar cruces utilizando vehículos, cuerdas o troncos.
Es preferible permanecer temporalmente aislado en una zona elevada y segura que exponerse a ser arrastrado por una corriente.
Especial atención en caminos rurales, vados y puentes
En muchas zonas rurales de Jalisco, los caminos atraviesan pequeños arroyos mediante vados que durante buena parte del año permanecen secos o con muy poca agua, durante una tormenta esa condición puede cambiar rápidamente.
Nunca cruces un vado inundado, aunque conozcas perfectamente el camino o hayas pasado por ese lugar muchas veces. Tampoco permanezcas sobre puentes observando una creciente, el agua puede transportar troncos, piedras y otros materiales capaces de impactar estructuras o generar represamientos temporales.
Si encuentras un camino cerrado debido al incremento de un río o arroyo, respeta las restricciones y atiende las indicaciones de las autoridades.
El cauce seco también forma parte del río
Uno de los errores más peligrosos durante el temporal es considerar que un cauce seco puede utilizarse como estacionamiento, área para acampar o zona recreativa, pues aunque no tenga agua en ese momento, sigue siendo la ruta natural por donde ésta circulará cuando llueva dentro de la cuenca.
Lo mismo ocurre con arroyos pequeños que durante meses parecen inofensivos, el tamaño que observamos durante el estiaje no necesariamente representa el volumen de agua que pueden transportar durante una tormenta intensa.
En temporada de lluvias, observa más allá del lugar donde estás
Jalisco cuenta con montañas, sierras, barrancas y una extensa red de ríos y arroyos, esa riqueza natural también exige precaución durante el temporal, cuando visites el campo recuerda una regla sencilla:
Si estás junto a un río o arroyo, no solamente observes el cielo sobre tu cabeza. El agua que puede ponerte en peligro quizá provenga de una tormenta que está ocurriendo muchos kilómetros aguas arriba.
Ante cualquier incremento repentino del caudal, aléjate inmediatamente del cauce, busca terreno elevado, evita cruzar corrientes y atiende la información de las autoridades, revisa el pronostico meteorológico antes de salir e infórmate por canales oficiales como la aplicación Jalisco Alerta.
Fuente: Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), recomendaciones de prevención ante inundaciones y temporada de lluvias.
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Estudio Hidrológico del Estado de Jalisco.
Fuente: Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), Organismo de Cuenca Lerma-Santiago-Pacífico.
Fuente: Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), estudios técnicos de aguas nacionales superficiales de la Región Hidrológica Armería-Coahuayana.