22 de abril: la lección que no debemos olvidar
Cada 22 de abril, Guadalajara recuerda una de las emergencias más graves en la historia de la ciudad.
En 1992, una serie de explosiones en el sector Reforma dejó graves afectaciones humanas y urbanas.
De acuerdo con información documentada por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y el Gobierno de Jalisco, este evento marcó un punto de inflexión en la forma de atender los riesgos en el estado.
A partir de entonces, se fortalecieron las capacidades de respuesta y prevención, dando paso a la consolidación de instancias como la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco. Desde esa fecha, se consolidó la importancia de impulsar acciones orientadas a la prevención, fortaleciendo las capacidades institucionales y sociales para reducir el impacto de los riesgos y, sobre todo, salvar vidas.
En el marco del Día Estatal de la Prevención de Desastres, desde la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, refrendamos nuestro compromiso con la construcción de una Gestión Integral de Riesgos Aplicada, sólida, articulada y enfocada en el fortalecimiento de comunidades resilientes.
Hoy también recordamos la memoria de los tres oficiales Rubén Mercado, Raybel Medica y Ricardo González, integrantes de Protección Civil y Bomberos Guadalajara, quienes perdieron la vida en el cumplimiento de su deber durante la atención de esta emergencia, así como la de las y los ciudadanos que fallecieron aquel 22 de abril.
Más allá de las instituciones, la principal lección sigue vigente: la información oportuna y saber cómo actuar pueden salvar vidas.