Prepararte para una emergencia también es saber identificar el riesgo
En Jalisco convivimos con distintos fenómenos perturbadores: sismos, incendios, lluvias intensas, mala calidad del aire, accidentes, deslaves o eventos costeros. Aunque no ocurren de la misma manera, todos tienen algo en común: la información clara y oportuna ayuda a tomar mejores decisiones.
Distintos organismos internacionales coinciden en que la reducción del riesgo no depende solo de reaccionar cuando ocurre una emergencia, sino de que la población comprenda el riesgo, reconozca señales de peligro y sepa qué hacer antes, durante y después de un evento. El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres identifica como prioridad el entendimiento del riesgo y el fortalecimiento de la preparación para responder de forma efectiva.
Por eso es necesario abordar el tema de la educación preventiva, que no debe verse como algo exclusivo de sismos, huracanes o incendios. La UNESCO promueve un enfoque de reducción del riesgo en educación basado en un esquema multiamenaza, precisamente porque las comunidades necesitan capacidades que funcionen ante distintos escenarios, por ejemplo: identificar rutas de evacuación, reconocer información confiable, proteger a personas vulnerables y mantener la calma para actuar.
Aquí algunas recomendaciones que te ayudarán a adoptar el modelo de la educación preventiva:
-Identifica rutas de evacuación en casa, escuela, trabajo y lugares que frecuentas.
-Acuerda con tu familia un punto de reunión y números de contacto.
-Infórmate por canales oficiales y activa notificaciones confiables.
-Ten a la mano documentos importantes, medicamentos y artículos básicos.
-Antes de compartir información, verifica la fuente.
La prevención no elimina los riesgos, pero sí reduce sus impactos. Estar preparado no es vivir con miedo: es contar con herramientas para actuar mejor cuando más importa.