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¿El huracán se aleja? El peligro en el mar puede continuar

¿El huracán se aleja? El peligro en el mar puede continuar
Foto: UEPCBJ

Que un huracán se aleje de la costa no significa que sea seguro ingresar al mar. Aunque disminuya la amenaza directa del ciclón, pueden persistir lluvias, rachas de viento, oleaje elevado y corrientes peligrosas. Para habitantes y visitantes de las costas de Jalisco, la recomendación es mantener las precauciones y evitar actividades acuáticas mientras las autoridades indiquen condiciones de riesgo.

El comportamiento del mar no cambia al mismo ritmo que la trayectoria del huracán. El oleaje generado por una tormenta puede desplazarse desde zonas lejanas y alcanzar las playas cuando el centro del ciclón ya se encuentra a mayor distancia. Por ello, que deje de llover o aparezca el sol no basta para considerar segura una playa.

¿Qué establece el SIAT-CT durante el alejamiento?

El Sistema de Alerta Temprana para Ciclones Tropicales (SIAT-CT) contempla dos fases: acercamiento y alejamiento. Para determinar el nivel de peligro considera factores como la intensidad, circulación, velocidad de desplazamiento y distancia del ciclón respecto de la zona que puede resultar afectada.

Durante el alejamiento, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) recomienda mantener la atención a los avisos oficiales y contempla la suspensión de actividades marítimas y costeras mientras persistan condiciones peligrosas. También advierte que pueden presentarse lluvias importantes en cualquiera de los colores del sistema.

La reducción del nivel de alerta debe interpretarse junto con los avisos de oleaje, viento y lluvia. Un color de menor peligro en el SIAT-CT no equivale a una autorización para nadar: las condiciones de cada playa requieren una evaluación local y pueden justificar que continúen las restricciones.

Oleaje elevado, mar “picado” y corrientes: ¿cuál es el peligro?

El término coloquial “mar picado” describe una superficie agitada, con olas irregulares que dificultan nadar y mantener el equilibrio. El viento puede favorecer estas condiciones. Por su parte, el mar de fondo es un oleaje largo y continuo generado por tormentas en el mar, incluso a gran distancia de la costa. Ambos pueden representar peligro para las personas.

Entre los riesgos se encuentran los golpes de las olas, la pérdida de estabilidad y el arrastre hacia zonas profundas o contra rocas y estructuras. Las corrientes de retorno pueden alejar rápidamente a un bañista de la orilla; intentar nadar directamente contra ellas aumenta el agotamiento y el riesgo de ahogamiento.

Las marejadas también pueden cubrir una mayor porción de la playa y alcanzar espacios donde normalmente permanecen visitantes. Acercarse a observar o fotografiar el oleaje desde rocas, escolleras y muelles expone a caídas y arrastres.

Las lluvias añaden otros peligros: pueden incrementar los caudales de ríos y arroyos y producir avenidas súbitas de agua. Por ello, deben evitarse sus desembocaduras y nunca intentar cruzar corrientes para llegar a una playa. Estos efectos pueden continuar durante el alejamiento, aunque no necesariamente aumentan en todos los lugares.

Respeta las banderas y las indicaciones de guardavidas

Las banderas colocadas en las playas advierten sobre condiciones locales. En Puerto Vallarta, la bandera roja indica que no debe ingresarse al mar; la amarilla exige precaución y atención a las instrucciones del personal; y la morada advierte sobre presencia de fauna de riesgo.

Estos colores cumplen una función distinta de las alertas del SIAT-CT. Una disminución de la alerta regional no cancela una bandera roja ni un cierre preventivo. Tampoco la ausencia de una bandera garantiza condiciones seguras.

Recomendaciones para evitar accidentes

  • No ingreses al mar cuando exista oleaje elevado, bandera roja o una restricción de Protección Civil, aunque sepas nadar.
  • Suspende la natación y los deportes acuáticos mientras prevalezcan condiciones peligrosas.
  • Respeta los acordonamientos y evita rocas, escolleras, muelles y zonas alcanzadas por las olas.
  • Mantén a niñas y niños alejados de la orilla y bajo supervisión constante.
  • Atiende los avisos de Protección Civil y las disposiciones de las capitanías de puerto antes de realizar cualquier recorrido en embarcación.
  • Si una corriente te arrastra, conserva la calma, evita nadar contra ella y pide ayuda. Si puedes, nada paralelo a la orilla para salir de la corriente; si te agotas, procura mantenerte a flote.
  • Si observas a alguien en peligro, avisa a guardavidas o llama al 911; evita ingresar al agua y exponerte a un segundo accidente.

Retomar las actividades debe depender de las condiciones del mar y de las indicaciones de las autoridades. Respetar las restricciones durante el alejamiento de un huracán ayuda a prevenir accidentes cuando sus efectos todavía alcanzan la costa.

Fuentes:
Coordinación Nacional de Protección Civil.
Centro Nacional de Prevención de Desastres.
Secretaría de Gobernación.
Dirección de Protección Civil y Bomberos de Puerto Vallarta.

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