Deslaves e inundaciones: saber qué hacer puede salvar tu vida
La tragedia registrada este 26 de agosto en Nepal, donde un deslave y una inundación de gran magnitud dejaron decenas de personas fallecidas y cientos de desaparecidas, vuelve a recordar la fuerza destructiva que pueden alcanzar estos fenómenos.
Aunque ocurrió a miles de kilómetros de Jalisco, deja una lección importante: los flujos de lodo, piedras, árboles y agua pueden desplazarse rápidamente, destruir estructuras y recorrer grandes distancias, por lo que permanecer cerca de cauces, barrancas o laderas inestables puede representar un riesgo mortal y actuar a tiempo puede salvar vidas.
Reconoce las señales de peligro
Lluvias intensas o prolongadas, incremento repentino del nivel de un río o arroyo, agua que cambia bruscamente de color y comienza a transportar ramas o piedras, nuevos escurrimientos en una ladera, caída de rocas, grietas en el terreno o ruidos inusuales provenientes de una montaña o barranca pueden advertir de una situación peligrosa.
Si observas alguna de estas señales, aléjate de cauces y zonas bajas y busca un sitio seguro. Nunca intentes cruzar una corriente de agua, ya sea caminando o a bordo de un vehículo. Tampoco te acerques a un deslave para grabar videos, tomar fotografías o recuperar objetos.
Si el río comienza a crecer, busca zonas seguras
Una corriente puede aumentar de tamaño en cuestión de minutos por lluvias ocurridas kilómetros río arriba. Si existe una alerta de inundación o desbordamiento, aléjate de ríos, arroyos, canales, vados, sigue las rutas de evacuación establecidas por las autoridades y dirígete hacia un lugar seguro. No permanezcas en puentes ni en las márgenes de los cauces para observar la creciente.
Antes de una emergencia: prepárate para salir
Si vives cerca de un río, arroyo, barranca, canal de agua pluvial o una ladera, identifica previamente las zonas de riesgo y establece con tu familia una ruta para llegar a un lugar seguro. Durante periodos de lluvias intensas, mantente atento a los avisos de Protección Civil y, si las autoridades ordenan evacuar, no esperes a observar directamente el peligro para salir.
Prepara una mochila de emergencia en un lugar accesible. Incluye agua, alimentos de fácil conservación, lámpara, baterías, radio portátil, botiquín, medicamentos indispensables, cargador o batería externa para el teléfono y artículos básicos de higiene. Procura mantener protegidos tus documentos importantes, como identificaciones, actas, pasaportes, escrituras, pólizas y documentación médica.
Una alternativa es conservar los originales en una bolsa o contenedor impermeable y mantener copias digitales respaldadas en un servicio seguro. Sin embargo, recuerda una regla fundamental: ningún documento ni objeto material vale más que tu vida. Si necesitas evacuar inmediatamente, sal; no regreses por pertenencias.
Después de la emergencia: no ingreses por tu cuenta
Cuando disminuye el agua o se detiene un deslave, el peligro no necesariamente ha terminado. Pueden presentarse nuevos movimientos de tierra, crecientes adicionales, estructuras inestables, fugas de gas, instalaciones eléctricas dañadas o caminos debilitados que son un riesgo.
Evita ingresar a las zonas afectadas hasta que las autoridades determinen que existen condiciones de seguridad. Si buscas a un familiar, proporciona a los equipos de emergencia información precisa: nombre, edad, fotografía reciente, última ubicación conocida, teléfono y cualquier característica que facilite su identificación.
La búsqueda y el rescate requieren coordinación. No ingreses por iniciativa propia a una zona de desastre, pues además de poner en riesgo tu vida puedes dificultar las operaciones de bomberos, Protección Civil, policías, paramédicos y grupos especializados. Si deseas ayudar, hazlo mediante los mecanismos oficiales establecidos para voluntariado, centros de acopio o atención a damnificados.
La prevención comienza antes de que llegue la lluvia
En Jalisco existen comunidades asentadas cerca de ríos, arroyos, barrancas y zonas montañosas susceptibles a inundaciones y movimientos de ladera. Por ello, durante el temporal es importante conocer los riesgos del lugar donde vivimos y también de las carreteras y destinos hacia los que nos desplazamos.
Ante cualquier emergencia recuerda este orden: primero protege tu vida y la de quienes te acompañan; después, si existe tiempo y condiciones seguras, toma tu mochila y documentos esenciales; evacúa cuando lo indiquen las autoridades y, una vez ocurrido el desastre, permite que las labores de búsqueda y rescate se desarrollen de manera coordinada.
Una evacuación oportuna puede hacer la diferencia. Mantente informado a través de fuentes oficiales, identifica tus rutas de evacuación y atiende siempre las indicaciones de Protección Civil, la prevención y una decisión tomada a tiempo pueden hacer la diferencia.
Fuente: Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco.