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Canícula: ¿qué es y cómo puede influir en las condiciones del tiempo en Jalisco?

Canícula: ¿qué es y cómo puede influir en las condiciones del tiempo en Jalisco?
Photo by Elena Rabkina / Unsplash

Durante el verano es frecuente escuchar sobre la canícula, un fenómeno climático del que todos suelen hablar, pero pocos conocen detalladamente, algunas personas consideran que representa el periodo más caluroso del año o que significa el fin de las lluvias; sin embargo, estas ideas no son completamente correctas.

La canícula, también conocida como sequía intraestivalsequía de medio verano, o veranillo es un periodo en el que puede registrarse una disminución temporal de las lluvias en algunas regiones del país y generalmente se presenta entre los meses de julio y agosto, aunque su inicio, duración e intensidad pueden variar cada año.

Durante este episodio puede disminuir temporalmente la nubosidad y aumentar la radiación solar, lo que favorece días más calurosos y una mayor sensación térmica. Sin embargo, la canícula no significa necesariamente que se presenten las temperaturas más altas del año, ya que en algunas regiones de México los valores máximos suelen registrarse durante el periodo comprendido entre abril y mayo.

La Canícula tampoco implica que las lluvias desaparezcan por completo. Durante este periodo pueden seguir presentándose tormentas, lluvias intensas, actividad eléctrica, rachas de viento e incluso granizo, debido a la influencia de distintos sistemas meteorológicos y a la temporada de ciclones tropicales.

La canícula no afecta de la misma forma a todo Jalisco

Las condiciones geográficas y climáticas de Jalisco provocan que la canícula pueda manifestarse de manera diferente en cada región, mientras algunas zonas pueden experimentar una disminución temporal de las lluvias y temperaturas elevadas, en otras pueden continuar las precipitaciones propias del temporal.

En las zonas urbanas, el calor puede intensificarse debido a la concentración de edificios, pavimento y vehículos, que absorben y conservan la temperatura, mientras que en la costa, la combinación de calor y humedad puede incrementar la sensación térmica, pero en las regiones montañosas y forestales pueden presentarse cambios repentinos del tiempo, como tormentas eléctricas, lluvias vespertinas, bancos de niebla y descenso de temperatura.

Ante esta variedad de cambios en el clima no debe bajarse la guardia propia de la temporada de lluvias, pues aunque se presente una reducción temporal de las precipitaciones, permanecen las posibilidades de inundaciones, encharcamientos, deslizamientos de tierra, caída de árboles y crecidas repentinas de arroyos o canales pluviales.

Recomendaciones generales ante el calor

Durante los días con temperaturas elevadas, mantente hidratado y consume agua simple de manera frecuente, aunque no tengas sed. Evita exponerte directamente al sol durante periodos prolongados, especialmente entre las 11:00 y las 16:00 horas.

Utiliza ropa ligera y de colores claros, sombrero, gorra, lentes de sol y protector solar, si trabajas o realizas actividades físicas al aire libre, programa descansos frecuentes en lugares frescos o con sombra.

Presta especial atención a niñas y niños, personas adultas mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas, ya que pueden ser más vulnerables a la deshidratación, el agotamiento por calor y el golpe de calor.

No dejes a personas o mascotas dentro de vehículos estacionados, aunque las ventanas permanezcan parcialmente abiertas, no olvides que la temperatura en el interior puede aumentar rápidamente y poner en riesgo la vida.

Conserva los alimentos en condiciones adecuadas, evita consumir productos que hayan permanecido mucho tiempo expuestos al calor y mantén una correcta higiene para prevenir enfermedades gastrointestinales.

Recomendaciones en ciudades y zonas urbanas

Si te encuentras en una ciudad, procura reducir las actividades físicas intensas durante las horas de mayor temperatura y busca espacios ventilados o con sombra.

Antes de salir de casa, lleva agua potable y utiliza protección contra el sol, si viajas en transporte público o permaneces durante mucho tiempo en el tránsito, considera llevar agua adicional y evita exponerte directamente al sol mientras esperas.

En casa mantén ventiladas las habitaciones, pero evita que niñas, niños o mascotas permanezcan en azoteas, patios sin sombra o espacios cerrados con poca circulación de aire.

La canícula no elimina el riesgo de tormentas. Si se presentan lluvias intensas, evita cruzar calles inundadas, pasos a desnivel, canales, arroyos o corrientes de agua, al conducir, reduce la velocidad, aumenta la distancia entre vehículos y no intentes atravesar zonas donde desconozcas la profundidad del agua.

En el hogar también es recomendable mantener libres de basura las coladeras, bajantes y desagües, retira objetos que puedan ser arrastrados por el agua o proyectados por el viento y desconecta aparatos eléctricos si existe riesgo de ingreso de agua a tu domicilio.

Recomendaciones en la costa

En las regiones costeras, la humedad puede aumentar considerablemente la sensación térmica y acelerar la deshidratación, durante la canícula, por lo tanto se recomienda consumir agua de manera constante y limitar la exposición prolongada al sol, especialmente durante las horas de mayor radiación.

Si visitas una playa, utiliza protector solar, ropa ligera, sombrero o sombrilla y busca descansar periódicamente bajo la sombra y evita el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, ya que pueden favorecer la deshidratación.

Respeta el sistema de banderas preventivas y atiende las indicaciones del personal guardavidas, no ingreses al mar cuando exista bandera roja y mantente atento a la bandera morada, que advierte sobre la presencia de fauna marina potencialmente peligrosa.

Evita nadar durante tormentas eléctricas, oleaje elevado o condiciones meteorológicas adversas, al escuchar truenos o detectar relámpagos, sal del agua inmediatamente y aléjate de playas abiertas, embarcaciones, palapas, estructuras metálicas y objetos aislados que puedan atraer los rayos.

Durante la temporada de ciclones tropicales, consulta los avisos oficiales emitidos por la Capitanía de Puerto más cercana, así como por las autoridades de Protección Civil antes de realizar actividades marítimas, recorridos en embarcaciones o traslados por carreteras costeras.

Recomendaciones en zonas montañosas y forestales

Si planeas realizar senderismo, campismo o actividades en bosques y montañas, como en Tapalpa, Mazamitla, Chiquilistlán, Valle de Juarez, o el parque nacional nevado de Colima consulta previamente el pronóstico del tiempo y las condiciones de la zona.

Lleva suficiente agua, alimentos, ropa adecuada, calzado con buena sujeción, batería adicional para el teléfono y un medio de orientación, informa a las autoridades, a tus familiares o personas de confianza sobre la ruta que seguirás y la hora estimada de regreso.

Evita realizar recorridos en solitario y no te alejes de los senderos establecidos, recuerda que el calor puede provocar cansancio, deshidratación y desorientación, mientras que las lluvias pueden volver resbalosos los caminos y aumentar el riesgo de caídas.

Aunque durante la canícula pueda disminuir temporalmente la lluvia, en las zonas montañosas pueden desarrollarse tormentas durante la tarde, si observas nubes oscuras, escuchas truenos o aumenta repentinamente el viento, suspende la actividad y busca un refugio seguro.

Aléjate de árboles aislados, crestas, cumbres, cuerpos de agua, cercas y estructuras metálicas durante una tormenta eléctrica, tampoco intentes cruzar ríos, arroyos o barrancas, ya que pueden aumentar su caudal de manera repentina, incluso cuando no esté lloviendo en el lugar donde te encuentras.

Evita encender fogatas, quemar basura o arrojar colillas de cigarro, y si detectas humo o un incendio forestal, aléjate de la zona y repórtalo a las autoridades a través del número de emergencias 911.

También debes mantenerte atento a posibles desprendimientos de tierra, caída de rocas, hundimientos, inclinación de árboles, grietas en el suelo o escurrimientos inusuales, especialmente después de lluvias intensas.

Mantente informado durante la canícula

La canícula es un fenómeno variable que no se presenta con la misma intensidad ni duración en todas las regiones. Por esta razón, es importante consultar diariamente los pronósticos y atender los avisos emitidos por las autoridades.

No difundas información sin confirmar ni establezcas fechas exactas de inicio o término de la canícula basándote únicamente en publicaciones de redes sociales. Las condiciones atmosféricas pueden cambiar y deben evaluarse mediante información meteorológica actualizada.

La prevención comienza con información confiable, mantente atento a los avisos oficiales desde la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco y a través de la aplicación Jalisco Alerta.

Fuentes consultadas:

Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
Secretaría de Salud.
Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco.

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