Ante la llegada de un huracán, conoce los riesgos y cómo proteger a tu familia
Las lluvias intensas, inundaciones, fuertes vientos, oleaje elevado y deslizamientos de tierra pueden afectar comunidades costeras, serranas y rurales de Jalisco. Conoce las principales recomendaciones para protegerte y reducir riesgos.
Ante la aproximación de un huracán de categoría mayor a las costas de Jalisco, es importante identificar los peligros asociados a este fenómeno y tomar medidas preventivas.
Sus efectos pueden extenderse más allá de las playas y alcanzar comunidades rurales y zonas montañosas, donde las lluvias pueden provocar inundaciones, desbordamientos de ríos, deslaves y afectaciones en caminos y carreteras.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) recomienda mantenerse informado, reconocer las señales de peligro y atender las indicaciones de Protección Civil antes, durante y después del ciclón.
Playas y comunidades costeras
El oleaje elevado y la marea de tormenta representan algunos de los mayores peligros. Esta última puede provocar que el nivel del mar aumente y el agua avance tierra adentro, inundando viviendas, calles y comunidades cercanas a la costa.
Recomendaciones:
* Aléjate de playas, malecones, desembocaduras de ríos, esteros y zonas bajas.
* No ingreses al mar ni te acerques a observar el oleaje.
* Respeta las banderas de advertencia y las restricciones de navegación.
* Identifica refugios temporales y rutas de evacuación.
* Si las autoridades ordenan evacuar, hazlo de inmediato.
Lluvias intensas e inundaciones:
Las precipitaciones pueden generar inundaciones repentinas, crecidas de arroyos y desbordamientos de ríos, incluso en localidades alejadas de la costa.
Recomendaciones:
* No cruces calles inundadas, ríos, arroyos, vados ni puentes cubiertos por agua.
* Mantente alejado de cauces y zonas bajas susceptibles de inundación.
* Evita acercarte a postes o cables eléctricos caídos.
* Si el agua comienza a subir cerca de tu vivienda, sigue las rutas de evacuación indicadas por las autoridades.
Recuerda que una corriente puede arrastrar personas y vehículos, incluso camionetas de gran tamaño.
Zonas serranas: deslaves y caída de rocas
Las lluvias prolongadas pueden saturar el terreno y provocar deslizamientos de tierra, desprendimientos de rocas y caída de árboles, especialmente en comunidades cercanas a cerros y laderas.
Presta atención a estas señales de peligro:
* Grietas en el suelo, viviendas o carreteras.
* Árboles, postes o bardas que comienzan a inclinarse.
* Ruidos de rocas, árboles o tierra en movimiento.
* Acumulación repentina de lodo y piedras.
* Cambios bruscos en el nivel o la turbulencia de arroyos.
Si identificas alguna de estas señales, aléjate del lugar y avisa a las autoridades. No intentes recuperar pertenencias cuando exista peligro.
Carreteras y comunidades rurales
Las lluvias, deslaves, caída de árboles y crecidas de arroyos pueden bloquear caminos y dejar incomunicadas algunas localidades.
Recomendaciones:
* Evita viajes que no sean indispensables durante el ciclón.
* No circules por caminos inundados o con desprendimientos de tierra.
* Extrema precauciones en pendientes, curvas y tramos cercanos a laderas.
* Identifica con anticipación las rutas seguras y los refugios temporales disponibles.
* Atiende los cierres carreteros y las indicaciones de las autoridades.
En comunidades de difícil acceso, es importante prepararse ante posibles interrupciones de servicios y comunicaciones.
Fuertes vientos y tormentas eléctricas
Los vientos de un huracán pueden desprender techos, láminas y anuncios, además de derribar árboles y postes.
Recomendaciones:
* Resguárdate en una construcción sólida, lejos de ventanas.
* Evita permanecer debajo de árboles, anuncios o estructuras inestables.
* No salgas durante las ráfagas intensas.
* Mantente alejado de cables eléctricos caídos.
* Ante tormentas eléctricas, busca refugio en una edificación segura.
Si el viento disminuye repentinamente, no salgas: podría tratarse del ojo del huracán y las condiciones peligrosas pueden regresar.
Prepárate ante una posible evacuación
Antes de que empeoren las condiciones meteorológicas, identifica los riesgos de tu comunidad y prepara tu Plan Familiar de Protección Civil.
Ten lista una mochila de emergencia con agua potable, alimentos, documentos importantes, medicamentos, linterna, radio y baterías. Considera también las necesidades de niñas, niños, personas mayores, personas con discapacidad y mascotas.
Si las autoridades indican una evacuación preventiva, atiéndela oportunamente. No esperes a que las inundaciones o los deslaves dificulten tu traslado.
Después del huracán, los riesgos continúan.
Aunque disminuyan los vientos y las lluvias, pueden persistir inundaciones, crecidas de ríos, deslaves y daños estructurales.
No regreses a zonas evacuadas hasta que las autoridades lo autoricen. Evita construcciones dañadas, caminos inundados y cables eléctricos caídos. Tampoco consumas agua o alimentos que hayan estado en contacto con inundaciones.
La prevención puede salvar vidas
Ante la proximidad de un huracán, recuerda que cada región enfrenta riesgos diferentes: en la costa, el oleaje y la marea de tormenta; en las zonas serranas, los deslaves; y en las comunidades rurales, las inundaciones y el posible aislamiento.
Identifica los peligros de tu entorno, conoce los refugios temporales y atiende oportunamente las indicaciones de evacuación.
Mantente informado a través de Jalisco Alerta y los canales oficiales de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco. En caso de emergencia, llama al 911.
Fuentes oficiales:
Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED)
Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) Sistema de Alerta Temprana para Ciclones Tropicales (SIAT-CT)
Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco (UEPCBJ).